martes, 10 de julio de 2012

La riqueza y la maldad van de la mano


Había una mujer que un día iba caminando y encontró una lámpara cuya leyenda decía: “Frótame, por favor". Al hacerlo, salió un enano que la pateó. Ella lo agarró y lo vendió, se hizo rica y compartió su riqueza con los niños pobres.

Al tiempo, dejó de ser buena y empezó a tratar mal a todos, por eso apareció un dragón y le sacó todo su dinero. Quedó pobre de vuelta, pero ahora ya nadie la quería.

Se puso triste y aprendió la lección.