Había una mujer que un día iba
caminando y encontró una lámpara cuya leyenda decía: “Frótame, por favor". Al
hacerlo, salió un enano que la pateó. Ella lo agarró y lo vendió, se hizo rica y
compartió su riqueza con los niños pobres.
Al tiempo, dejó de ser buena y empezó a
tratar mal a todos, por eso apareció un dragón y le sacó todo su dinero. Quedó pobre de vuelta, pero ahora ya nadie la quería.
Se
puso triste y aprendió la lección.
Bien, Delfi!
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