domingo, 18 de mayo de 2014

El punto de vista de Katherine

Era una época difícil cuando mi familia yo trabajábamos en los campos  de algodón. Todos los días desde temprano en los mismos campos, yo solo tenía cuatro años cuando paso la gran depresión.
Mi madre hacia lo que podía para que yo y mis hermanas comiéramos lo necesario o a veces menos. No tenía, ni tengo palabras para describir ese momento. Cuando nos pasábamos todos los días trabajando para comer. Mis hermanas y yo tratábamos de ayudar a nuestra madre siempre. Pero haciendo el mayor esfuerzo conseguíamos lo mismo. Fue una época muy triste y dolorosa para mí y mi familia.
El tiempo transcurría y todo seguía igual. Un día, cuando estábamos por comer, una señora o mejor dicho Dorothea llamo a mi madre y le pidió si podían hablar a solas. Cuando volvió, mi mama agarro a dos de mis hermanos y a mí, nos dijo que nos iban a tomar una fotografía. No lo dudamos y yo y mis hermanos nos escondimos, o tapábamos nuestras caras con mi madre. No queríamos que vieran quienes éramos. Nuestras caras estaban sucias y nuestra ropa, arrugada: podríamos decir que teníamos vergüenza. En el momento de la foto de la foto mi madre se veía triste y cansada. Nunca  voy a olvidar esa expresión.

Unos años después, vi esa fotografía en una revista, la de mi madre, conmigo y con mis hermanos. Y ahora, que tiene setenta y siete años de edad, me doy cuenta de mi madre es la mujer más fuerte y que tiene un gran corazón. No me arrepiento de haberla acompañado toda mi vida, siempre estará en mis recuerdos, en mi corazón. Siempre vivirá en mi.

1 comentario:

  1. Mejor, Delfi, aunque todavía hay algunos errores sobre todo de acentuación.

    ResponderEliminar